<< Reflexiones>>
Más Allá de la Generosidad: Un Pensamiento Estratégico y Corresponsabilidad
Por: Lydia Caballero Cadastre
Hace un tiempo, en un evento de sostenibilidad empresarial, un reconocido empresario panameño, haciendo un llamado a sus pares y demás ejecutivos presentes, señaló que los empresarios necesitaban ser más «generosos» en colaborar con las comunidades. Frente a esto, mi reacción fue de preocupación, ya que, con tantas investigaciones, informes, evidencia científicas, alianzas y estándares internacionales establecidos para fomentar la Corresponsabilidad entre todos los actores de la sociedad, que aún algunos empresarios consideren que es un asunto de generosidad, resulta ser desconcertante y refleja el motivo por el cual mantenemos compañías, por ejemplo, sin políticas de compensación justas y dignas, donde algunas realizan malas prácticas de evasión fiscal e impago en la cuota patronal del CSS a sus colaboradores, afectándoles directamente en su bienestar, o el caso de empresas operando en comunidades con población en riesgo social, con problemas de salud pública, como la mala gestión de los residuos, sin mostrar el mínimo compromiso por aportar en la búsqueda de soluciones ante estos desafíos, por mencionar solo algunos.
No es un gesto de generosidad, sino de responsabilidad compartida, ya que las compañías están estrechamente relacionadas con el contexto social, económico y ambiental en el que funcionan, en una relación de interdependencia con la comunidad y el entorno natural. La responsabilidad compartida conlleva un compromiso ético con el entorno, así como, con las generaciones actuales y futuras. Las compañías que adoptan esta perspectiva reconocen su rol en la construcción de un futuro más equitativo y balanceado, no solo para sus accionistas, sino también para sus trabajadores, clientes y comunidades donde operan. Además de buscar la reducción de riesgos regulatorios, la gestión de riesgos financieros y la identificación de nuevas posibilidades comerciales, se logran destacar en un mercado competitivo.
No solo se refiere a una alternativa innovadora, sino también a una estrategia imprescindible para garantizar la continuidad, el desarrollo y el bienestar de las compañías en un mundo interconectado y con recursos limitados.
Es el momento de que las empresas no solo reconozcan esta realidad, sino que, inicien su hoja de ruta hacia la implementación de acciones concretas, integrando la sostenibilidad como una estrategia clave para su crecimiento, resiliencia y responsabilidad compartida, en un mundo que demanda acciones urgentes ante los grandes desafíos globales.
[Exención de responsabilidad: Los comentarios y opiniones expresadas en este artículo son exclusivamente de la autora y no reflejan necesariamente las posturas o puntos de vista de las entidades u organizaciones con los que está asociada o colabora la autora].
Deja un comentario